Defensor Method World Association
Artes Marciales Filipinas~Indonesia & Jun Fan Jeet Kune Do

 

Que aprenderán en Defensor Method World Association y que es Defensor Method

 ¿Qué es el Kali~Eskrima~Arnis? DEFENSOR METHOD

Kali, Eskrima, Arnis de mano, distintos nombres para referirse al conjunto de artes  que se combinan en el sistema de combate desarrollado por los habitantes de las Islas Filipinas. Sistema de combate que como pocos en el mundo vincula las distintas áreas y aspectos que implican las artes de la guerra, entendiendo por lo tanto al combate como una totalidad, pero como una totalidad abierta, flexible, dispuesta permanentemente a cambiar y a absorber técnicas y conceptos que demuestren ser efectivos en el campo de batalla.

Y no es casual que esta concepción tan particular sobre el combate provenga de la cultura filipina. Toda la historia de este pueblo, al igual que la mayoría de las culturas del sudeste asiático, está plagada de invasiones, intentos de conquista y guerras. Distintos imperios intentaron dominar esta zona a lo largo de los siglos; españoles, portugueses, japoneses o norteamericanos sintieron en diferentes épocas la ferocidad de la resistencia filipina. Esta experiencia al tener que enfrentar imperios de tan diverso origen, junto con la influencia continua de civilizaciones y culturas tan variadas como los malayos, indonesios, chinos, indios, musulmanes y según algunas teorías hasta persas y egipcios, ayudaron a conformar uno de los sistemas de guerra más eclécticos y completos que se conocen.

Existen muchas interpretaciones sobre el significado del nombre Kali, quizás la más aceptada sea la que explica el origen del término en la contracción de las palabras “Kamot” y “Lihok”. “Kamot” significa mano, o por extensión cuerpo, y “Lihok” quiere decir movimiento. Por lo tanto la traducción literal de Kali  es “el arte del cuerpo en movimiento”.

 El objetivo central en el entrenamiento del Kali no es la acumulación mecánica de técnicas, sino el desarrollo de ciertas cualidades y habilidades, es decir atributos, tanto físicos como mentales,  necesarios para el combate.

 Cualidades como la sensibilidad, el instinto, la coordinación, la fluidez, los cambios de ritmo, la velocidad, la reacción espontánea, etc., son los que modelan y determinan la habilidad de un luchador.

Para lograr un nivel de eficacia en este sentido se practican una serie de  secuencias de entrenamiento, tanto con armas como con manos vacías. Se hace sin embargo un especial hincapié en el manejo de las armas (palos, machetes, cuchillos, etc), ya que habituar los reflejos y las reacciones a la velocidad del bastón o de un corte con cuchillo inevitablemente desarrolla la habilidad para la pelea a manos vacías.

Como dice Guro Dan Inosanto: “es como un iceberg; la punta es la técnica. Si investigamos más allá, encontramos de qué están construidas: los atributos”.  

Si hay algo que diferencia notablemente al Kali filipino de cualquier otro arte es que todas sus áreas de entrenamiento, sean éstas con armas o con manos vacías, están orientadas por un mismo conjunto de principios y conceptos.

Algunos de estos conceptos y principios son:

Zoneo: es la habilidad de ubicarnos a través de los desplazamientos en posiciones lo más seguras posibles frente a nuestro oponente, tanto para evadir sus ataques como para lograr realizar los nuestros, sean estos golpes, atrapes, etc. Cuando se trata de varios atacantes mediante la acción de zonear se buscará estar siempre fuera del alcance del mayor número de adversarios de forma tal que los enfrentemos de a uno.

Destrucción de miembros: “Si arrancamos los colmillos a una serpiente, esta deja de ser peligrosa”, así es como explican los filipinos este principio. Quizás sea en el combate con cuchillo donde se vea más claramente esta idea, si logramos realizar un corte en  el brazo armado de nuestro atacante, que es el que tenemos más cerca e implica un mayor peligro,  es muy probable que su arma caiga y quedemos nosotros en ventaja.

Sin embargo la idea de destruir los miembros que atacan podemos verla aplicada al entrenamiento de todas las áreas, inclusive también en  el entrenamiento de manos vacías, reemplazando el arma cortante o el palo por nuestros nudillos, codos, rodillas o pies. Estos golpes irán siempre dirigidos a puntos vitales o muy sensibles, tales como: nervios, tendones y músculos de los miembros inferiores y superiores.

Fluidez: La idea de fluidez en los movimientos es otro pilar en las Artes Marciales Filipinas. Esta idea es lo que llevó a desarrollar distintos ejercicios como la sembrada, puño sembrada, numerado, etc., donde lo que se busca es desarrollar la continuidad de golpes, figuras y bloqueos sin detenerse ni estancarse. El objetivo es mantenernos en movimiento mientras nos adaptamos a las energías del adversario, sin detenernos ante un error, ya que hacer esto aunque sea por un segundo en un enfrentamiento real podría costarnos muy caro.

Chequeo: es la acción de tener controlados los movimientos del adversario para que no continúe con su ataque, utilizando nuestra  mano desarmada o mano “viva”;  ya sea tapando, atrapando o agarrando. El desarrollo de la capacidad de utilizar la mano de chequeo de forma efectiva y espontánea se logra fundamentalmente con los ejercicios tanto de doble bastón como de espada y daga.

Volviendo al tema de  los orígenes de las Artes Marciales Filipinas muchos grandes maestros opinan que el Kali  es el arte madre y contiene todas las áreas de entrenamiento.

Uno de los sistemas más difundidos y que se aprende en la Academia de Dan Inosanto es el que proviene de la región  filipina  de  Visaya occidental, y fue introducido en  Norteamérica por uno de los más respetados maestros eskrimadores, Juan Lacoste.

12 Áreas de entrenamiento:

1)      Olisi Sencillo. (Un palo, una espada, un hacha).

2)      Olisi Doble. (Doble palo, doble espada, doble hacha).

3)      Olisi – Baraw. (Palo largo y corto, espada y daga, hacha y daga, espada y escudo).

4)      Baraw- Baraw. (Doble daga, dobles palos cortos).

5)      Baraw- kamot. (Daga y mano vacía).

6)      Kamot-kamot o Pangamut. (Manos vacías)

-         Panantukan (Boxeo filipino, incluye el uso del codo).

-         Sikaran o Pananjakman (Patadas, incluye el uso de rodillas y tibias).

-         Dumog o Buno (Lucha filipina).

-         Higot- hampak/ Hubud-hampak (atrapes).

-         Kinamutie (Pellizcar, morder, etc.)

 

7)      Armas flexibles:

-         Lubid (cuerda).

-         Cadena.

-         Olisi Toyok (nunchaku)

-         Látigo.

 

8)      Olisi Palad (Palo de bolsillo o de palma).

9)      Sibat- Bangkaw / Olisi dalawang kamot (palo largo/ lanza/ estilo de Dos manos). 

10)   Tapon-tapon (armas arrojadizas).

11)  Lipad-lipad (arco y flecha/ cerbatana).

12)        -    Historia, Filosofía, Ética.

-         Entrenamiento mental, espiritual y emocional.

-         Hilot (artes curativas)

-         Danza y ritmo.

 Por último y para comprender un poco más las distancias que se entrenan en el área de manos vacías, transcribimos la descripción que hacen los Dog Brothers sobre este tema.

 1.- Distancia de pateo (Sikaran/Pananjakman).

Una peculiaridad del pateo en Kali es que el 75% de los golpes van dirigidos de la cintura para abajo, debido a su efectividad, atacando principalmente al sistema nervioso en los músculos, ingles, etc.

Otra distinción es que no existen formas ni katas, ya que estas formas de patear no buscan la estética sino la efectividad. Por este motivo nunca podría convertirse en un deporte.

2.- Distancia de boxeo, puños y codos. (Panantukan).

El boxeo Filipino es un arte brutal, parecido al boxeo inglés, pero sin reglas. Su objetivo es la destrucción de cualquier miembro del oponente, ya sean manos brazos, piernas etc. Esto, combinado con los movimientos evasivos y los desplazamientos y los golpes de codo, hacen de este un arte realmente efectivo.

3.- Distancia de atrapes, luxaciones y estrangulaciones

En la distancia de atrapes, su mayor atributo es la sensibilidad y es en esta distancia donde un luchador puede usar todas sus armas: puños, codos, rodillas, cabeza, pies, etc. Para desarrollar esta distancia tienen los filipinos su mejor aliado en las armas, debido a la mayor velocidad, sensibilidad y reflejos que son necesarios para entrenar con ellas. Otras técnicas de este arte son golpear nervios, atrapes, derribos, palancas, estrangulaciones, pellizcos, morder, empujar con los hombros, caderas, etc. Esta distancia da énfasis a los cambios de ritmo, tiempo, sentido del ritmo y, por supuesto, sensibilidad, siendo todos los golpes efectuados con energía frontal y a diferentes velocidades, con espontaneidad y fluidez.

4.-Distancia de combate en el suelo, derribos y controles

Esta es  la ultima distancia en la que se puede desarrollar un combate. Una distancia desconocida por una gran mayoría que piensa que su oponente nunca pasaría a través de sus técnicas de puño o pierna. Esta seguridad por parte de estas personas podría conducirlas a un desagradable despertar. Dan Inosanto dice : “la lucha libre es el arte de llevar a tu contrario a cualquier posición con el mínimo esfuerzo”. Quizás sea esta la parte mas difícil de explicar del Kali, porque este tipo de lucha libre no tiene nada que ver con la lucha libre occidental. Los más de veinte puntos de control, la manipulación de las articulaciones, el arte de pellizcar, morder, o estrangular elementos muy sutiles y complejos que tienen que ser sentidos y vividos para entenderlos. Son muchas las personas que, cuando les hablamos del trabajo con armas, responden que no es algo que les interese en particular, ya que piensan que nunca las van a usar ni llevar consigo. Nuestra respuesta  es sencilla: pondremos  como ejemplo el cuchillo. Este desarrolla la coordinación mano- ojo, afinando los reflejos y ganando en sensibilidad y precisión. Imagine dos estudiantes intentando cortarse el uno al otro (por supuesto, con cuchillos falsos). Será necesario desarrollar un nivel de sensibilidad tremendo para este tipo de combate, pues un error de milímetros desencadenaría unas terribles consecuencias.

Cuando los estudiantes vuelvan al combate con las manos vacías, donde sólo existen golpes de puño, piernas, codos y rodillas, etc. su sensibilidad se habrá multiplicado.

Su Historia 

Todo arte de combate, como el Kali,  es un fiel reflejo de la cultura del país al que pertenece.

Por consiguiente, para poder entender mejor este arte, deberemos conocer en profundidad, la historia y la cultura de las lejanas Islas Filipinas, como así también los principales datos geográficos de esta región.

Sobre este último punto podemos decir que se trata de un territorio insular formado por más de 7000 islas, en donde la mayoría de la población está concentrada en once de las mismas, formándose tres regiones diferenciadas: Luzón, Visayas y Mindanao.

El origen de la población filipina y de su cultura es aún hoy tema de investigación por parte de antropólogos e historiadores, sin embargo la mayoría de los estudios realizados hasta ahora coinciden en señalar que diversos grupos étnicos  migraron desde el centro de Asia e Indonesia, entrando por diferentes vías al territorio filipino. Inclusive existen teorías que abren la posibilidad de encontrar los antecedentes migratorios de esta cultura en la India, Persia y aún Egipto.

Debido a la quema de numerosos archivos durante la época de la ocupación española por parte de la Inquisición, no han podido ser probadas las reivindicaciones de algunas tribus que dicen ser descendientes de las hordas de Ghengis Khan o de Alejandro Magno. Hay sin embargo pruebas arqueológicas de que ciertas tribus filipinas tienen en efecto alguna conexión con Egipto.

El primer grupo de individuos del que se guardan archivos era gente relativamente alta y de piel muy morena, aunque poco se conoce sobre su cultura. Se sabe que fueron rápidamente reemplazados por otro grupo de menor estatura, de piel más oscura y cabello parecido al de la raza negra, y con una tecnología más avanzada. Durante este período coexistían en las islas otros dos grupos raciales, ambos del tronco pigmeo.

Después de los llamados “negritos”, comenzaron a llegar las diferentes hordas de invasores. Los primeros fueron  Protomalayos, posiblemente originarios de Nueva Guinea. Les siguieron dos oleadas procedentes de la India. Estos pueblos fueron mezclando sus genes con los anteriores grupos.

Alrededor de siglo V se comenzó a formar uno de los primeros imperios del Sudeste Asiático: un grupo llamado los Brahims, que llegó desde la India a Sumatra, creó el famoso Imperio Hindú-Malayo de Sri Vishaya, conquistando y colonizando muchas tierras. Su fama y gran influencia fue muy notoria en toda Asia y en el Pacifico.

El impacto cultural del Imperio Sri Vishaya fue significativo: incorporaron un alfabeto, una cosmología diferente, un calendario y, por supuesto, nuevas habilidades en el arte de combatir que enriquecieron las ya existentes. Estos cambios se dieron fundamentalmente en la región central de Filipinas, en Visaya. Otro factor histórico muy importante fue la introducción de la religión musulmana en el sudoeste de las filipinas, principalmente en Sulu y Mindanao,  por lo que las islas del sur del archipiélago llegaron a ser conocidas como “Moro Land” (tierras moras) y a los habitantes de esta región por lo tanto se los pasó a  denominar moros.

Como consecuencia de este proceso y teniendo como base esta misma región, alrededor del siglo XII surge un gran imperio llamado Madjapahil, abarcando el sur de filipinas y buena parte de Indonesia.

Los filipinos prehispánicos no eran aquellos salvajes que pretenden hacernos creer numerosos libros. Cientos de años antes de la aceptación de la igualdad de sexos por parte de los europeos, las mujeres filipinas ya podían tener propiedades a su nombre, dirigir negocios, dar su apellido a los hijos e incluso tomar parte en la política.

Para cuando los españoles invadieron las islas, los filipinos estaban ya tan civilizados como sus invasores. Los orgullosos sultanes moros de Sulu y Mindanao eran hombres de vasta cultura que se preciaban de coleccionar libros, leer y escribir en árabe, seguir códigos legales y promocionar artes como la talla de la madera y del marfil, la fabricación de armas llegó a alcanzar la categoría de arte.

La calidad de las armas filipinas era comparable a la de Toledo en España, o a la de Damasco en los países árabes.

Por eso cuando los españoles desembarcaron en las Islas, a principios del siglo XVI, esperaban encontrarse con una tierra virgen habitada por nativos que utilizasen las mismas armas de piedra y las mismas lanzas de madera que los habitantes de las tribus de América. La sorpresa fue grande. Uno de los primeros y más famosos personajes extranjeros en encontrarse con los mortales palos filipinos fue Fernando de Magallanes. Lapu Lapu fue el gran jefe guerrero quien, junto a sus hombres, acabó con Magallanes. Los antiguos filipinos hicieron de la lucha con los palos un arte. No es de extrañar que los rápidos palos filipinos fuesen tan temidos. Sus movimientos elípticos, redondos, cambiantes de revés, etc. con sus ángulos distintos y con gran movimiento constante, los convertían en un arma a la que era muy difícil enfrentarse.

Pero los españoles volvieron, con más soldados, conquistando gran parte del territorio filipino, iniciando una feroz resistencia que duró cuatro siglos, en la cual los filipinos tuvieron que modificar y adaptar en parte su sistema de lucha.

El ejemplo más claro es la asimilación del sistema de lucha de los españoles, basado en la utilización de la espada y la daga, los filipinos tomaron los elementos que creyeron más efectivos y los adaptaron a su propia personalidad con el fin de derrotar al invasor.

Haciendo gala de su inteligencia y de su gran capacidad de mimetismo, los filipinos estudiaron el arte de combate y estrategia de sus conquistadores y, después de un profundo estudio, nuevos estilos florecieron en diferentes partes de las Islas. Los nombres por los que  eran conocidos estos estilos procedían de sus tácticas, de los lugares o del nombre de sus atacantes; nombres como “Repetición”, “Retirada”, “Largo mano”, “Abanico”, “Toledo”, “Bergonia”, “Bohol”, “Italiano”, etc. Hoy en día hay más de cien estilos en el arte filipino del Kali. 

A pesar de que la ocupación española duró alrededor de cuatro siglos, una región del archipiélago nunca logró ser conquistada totalmente, eran las islas del sur, habitadas por los denominados moros.

Los moros desarrollaron el combate cuerpo a cuerpo hasta la perfección. Sus armas preferidas eran: el “bolo”, un gran cuchillo de hoja ancha parecido al machete; el “kris”, el famosos cuchillo de hoja ondulada; el “kampilan”, una enorme espada que requiere de ambas manos para esgrimirla, parecida al mandoble; el “latonka”, un pequeño cañón que disparaba una bala de un cuarto de kilo; y lanzas forjadas al fuego llamadas “cimbalan”, que se lanzaban a los barcos enemigos antes del abordaje.

Los moros podían luchar en tierra, en barco, a caballo, en canoas y nadando. Solían vestir una armadura que podía resistir la mayoría de los filos, y a la vez se ataban el cuerpo con una soga que hacía las veces de soporte y torniquete en el caso de ser cortados o heridos por disparos.

Los españoles nunca alcanzaron a entender la psicología de los moros, para los cuales luchar era tan natural como comer o dormir. Los moros recibieron a los españoles no como dioses blancos llegados del mar, con extrañas armas y sobresaliente tecnología, sino como un simple participante más de las interminables guerras que habían llevado a cabo durante siglos.

Una vez que los españoles invadieron Filipinas a gran escala y dominaron a sus habitantes, el arte del Kali fue prohibido, convirtiéndose en un arte secreto practicado tan sólo en la noche, bajo la luz de la luna o en lugares escondidos y clandestinos, pasándose solamente de padres a hijos a través de la danza “Sayaw”. La conexión entre el baile y las Artes Marciales Filipinas era tal, que incluso el desaparecido maestro Juan Lacoste era conocido como maestro de baile más que como Guro de Kali.

El código guerrero era susurrado en la noche: “bahala na”, que puede traducirse como: “que sea lo que Dios quiera, nadie podrá conquistar mi alma”. Los jóvenes aprendían las posturas simbólicas y gestos con los cuales guerreros que hablaban distintos idiomas podían comunicar sus intenciones. Por ejemplo, dos manos cruzadas significaban: “Aunque me cortes la cabeza no me rendiré”; un arma apuntando al suelo y la otra al cielo querían decir: “Pongo al cielo y la tierra como testigos de que nunca me rendiré ante ti.”

La presencia española provocó la dispersión del Kali y multiplicó las diferencias en su práctica y en su uso. Los estilos del norte usualmente se basaban en el palo muy largo y espada también muy larga, diseñados para la distancia larga. Estos estilos normalmente no contenían técnicas  de mano vacía.

Los estilos del centro estaban basados en la espada y en la daga, para la distancia media y corta. Estos estilos tenían un refinado arte de mano vacía, boxeo, luxaciones, proyecciones, etc. Finalmente los estilos del sur se entrenaban con los palos, pero usaban las espadas para la lucha, y al igual que los estilos del centro también tenían sus técnicas sofisticadas de mano vacía.

Hacia finales del siglo XIX, el sentimiento nacionalista filipino comenzó a manifestarse. José Rizal fue uno de los primeros en levantar la bandera contra el colonialismo español, pero fue encarcelado finalmente y ejecutado en 1896. En este año se incrementó la ideología revolucionaria, y en ella destacó Emilio Aguinaldo, jefe del Movimiento de Libertad Nacional.

Los filipinos declaran su independencia y nombran a Emilio Aguinaldo como Presidente Provisional. Cuando España entró en guerra contra Estados Unidos, ésta fue derrotada y el archipiélago filipino pasó a manos de los estadounidenses. Pero las relaciones con el nuevo invasor no fueron nada cordiales, hubo luchas en Manila y se sucedieron guerrillas en buena parte del territorio, en donde los moros volvieron a jugar un rol de primera línea en el enfrentamiento al nuevo conquistador.

Desde el punto de vista de las Artes marciales Filipinas, se puede decir que el paso más importante que los norteamericanos dieron, contradictoriamente, en su ocupación de las Islas, fue la derogación del bando contra las Artes Marciales Filipinas. Mientras se continuaba manteniendo un alto grado de secretismo por parte de los maestros, empezó a reconocerse y a recompensar a aquellos individuos que habían mantenido el arte vivo y que lo promovieron. Por primera vez los artistas marciales se sintieron libres de viajar y de compartir su arte con otros practicantes. Se comenzó a abrir un proceso de intercambio entre escuelas y también con los extranjeros.

Cuando llegaron los americanos, en 1898, en las Filipinas, el aspecto  del arte de mano desnuda llamado Panantukan, impresionó mucho a los soldados americanos, convirtiendo el estilo tradicional de boxeo inglés con las “ Palmas de las manos hacia arriba” invirtiendo la posición de las manos, haciéndolo más efectivo y como lo conocemos hoy en día.

La independencia formal de las Filipinas fue proclamada el 4 de julio de 1946 como consecuencia de la heroica lucha mantenida por los filipinos contra el invasor imperio japonés.

Queda claro que a lo largo de su historia el Kali, como arte de combate filipino por excelencia, evolucionó adaptándose exitosamente a las necesidades de este pueblo en sus numerosas y sangrientas batallas por la libertad y por su definitiva  independencia.

Nuestro Sistema

Al hablar de sistema es importante dejar en claro que no nos referimos a una estructura fija, cerrada y ya terminada, todo lo contrario, estamos hablando de una concepción opuesta.

Si bien el corazón de nuestro entrenamiento y práctica cotidiana son las Artes Marciales Filipinas, no nos queremos limitar a un estilo en particular, ni a una colección de técnicas puntuales, porque nuestro entrenamiento está dirigido al combate real, y el combate real no conoce de límites ni de estilos.

Por eso los que formamos la Academia Katipunan, y principalmente sus responsables, somos fanáticos de la experimentación continua, queremos mantener en todo momento una mente abierta, mantener una actitud de investigación y búsqueda continua, para no estancarnos como artistas marciales, y principalmente porque creemos que no existen estilos o sistemas perfectos y absolutamente completos.

Necesariamente nuestro sistema está en continuo cambio y movimiento,  nuestra búsqueda es permanente, porque sabemos que no hay sistema o estilo que logre abarcar las infinitas variables y posibilidades que entran en juego en un combate real. En este mismo sentido, otro aspecto fundamental que caracteriza el sistema que estamos desarrollando, es que cada técnica o principio que practicamos o transmitimos tiene que pasar inevitablemente por el “filtro” del sparring, es decir, la aplicación de cada técnica a velocidad real y a contacto pleno. Es casi imposible entender profundamente la concepción global del combate sino pasamos horas practicando una técnica básica pero aplicada a velocidad real. La experiencia, en el aprendizaje y en nuestro crecimiento como personas, juega un rol central, muchas veces cinco minutos de sparring nos pueden esclarecer mucho más que años de teorías sobre el combate.

Por lo tanto, nuestro objetivo no es conseguir movimientos coreográficos milimétricamente perfectos que nos aportan una engañosa seguridad, sino acciones efectivas que terminen con el conflicto lo antes posible. Y en este sentido queremos retomar lo mejor de la tradición de las artes marciales; si vemos un poco la historia, nos encontramos con que la mayoría de los grandes maestros lograron demostrar lo efectivo de su arte no sólo mostrando su cinturón negro o colgando un colorido certificado en la pared, sino aplicando sus técnicas en el campo de batalla o contra adversarios nada complacientes.

Por lo tanto cuando hablamos de sistema estamos hablando de una estructura lo suficientemente flexible y abierta, que con ciertas bases técnicas y orientada por una serie de conceptos y principios comunes, tenga la capacidad de adaptarse a los cambios inevitables tanto de nuestra sociedad, como del combate real; y que tenga como principal objetivo el crecimiento personal de cada practicante y no la preservación anquilosada de una serie de verdades sagradas o de un estilo y fundador en particular.

Y creemos que es el Kali filipino el mejor vehículo para llevar adelante esta concepción; porque por su historia, por su estructura y por su naturaleza, este arte  nunca se cerró a la posibilidad de absorber todo aquello que le fuera útil en el combate, aunque esto proviniera de su peor enemigo. Uno de los mejores ejemplos de esta concepción es la utilización de la espada y la daga, adaptada de los invasores españoles. ¿Qué habría sucedido con el Kali si los filipinos hubiesen rechazado utilizar estas armas por no ser “puramente filipinas”?

El Kali, por su esencia, es un arte marcial impuro, producto de la cruza de diversas culturas, distintas nociones del combate e intercambio entre pueblos de diverso origen, esta misma esencia (o espíritu) es lo que nos permite hoy afirmar que son las Artes Marciales Filipinas las que más se han adaptado a la realidad actual en el  uso de

 

Nivel 1

Duración: Regular training 200 hrs.
Requisitos;

·          Uniforme (Playera roja con escudo & Pants negros con franja roja)

·          Par de bastones de rattan (mínimo 60 cm o 2’’)

·          Cuchillo de practica (Madera, metal o plástico)

 

Manos Libres

Tenicas de Boxeo: Jab, cross, hook, uppercut y overcut.

1.        jab, cross, hook

2.       jab, cross

3.       jab, jab, cross

4.       uppercut, uppercut, uppercut

5.       hook, cross, hook

6.       jab, jab, cross

7.       jab, cross, hook, uppercut, overcut

  1. uppercut, overcut, uppercut

 

Chut Chun Choi: completo con diferentes aplicaciones y remates.

Hubad Lubad: completo con diferentes aplicaciones (detener hombro, pases, tapi-tapi, etc.)


Footwork


Triangulo Kali
Paso de Muay Thai Box
Paso Shuffle
Switch Leads
Paso Cruzado


Pateo Sikaran


Thai Circular
Patada de empuje /Jab con pie
Tadyak/Patada Oblicua
Golpe con rodilla Thai (normal y lateral interior)
Dungab /Patada de lado baja
Patada de lado media / alta


 

Calentamiento Básico

 

Giros con los bastones de der. e izq. en ambos sentidos

Pases con bastones

Cruz en ambos sentidos

Figura Numero Ocho ambos sentidos

Basic footwork

En Punta a diferentes alturas


Bastones

 

 

Ángulos de Ataque Defensor 1-12

&

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